Oaxaca: El laboratorio nacional de Morena y la prueba de fuego de la transformación

Oaxaca: El laboratorio nacional de Morena y la prueba de fuego de la transformación

Oaxaca no es solo un estado más en el mapa político de México; se perfila hoy como el auténtico laboratorio nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). No cabe duda de que lo que ocurra en nuestra entidad durante el próximo proceso para elegir la gubernatura no será un evento local y aislado, sino el botón de muestra que definirá el rumbo y la salud del partido en el resto de la república.

La dirigencia nacional del partido, con figuras clave como #AriadnaMontiel al frente, tiene ante sí un reto mayúsculo que requiere lupa y precisión. Si se permite que intereses facciosos operen desde la sombra para imponer candidaturas a modo, el riesgo es inminente y severo: Oaxaca podría convertirse en el primer estado que Morena pierda en México. Un revés de esta magnitud no solo encendería las alarmas internas, sino que representaría un golpe político directo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la legitimidad del movimiento.

A estas alturas de la coyuntura política, el partido está obligado a tomar decisiones estratégicas que eleven la moral cívica de la población. Si bien es cierto que una gran mayoría de las mexicanas y mexicanos no compramos la narrativa injerencista que, a menudo, se construye desde esferas extranjeras como la embajada estadounidense, es innegable que su desgaste sistemático tiene efectos. Esta maquinaria discursiva logra cooptar voluntades, especialmente entre aquellos sectores con posturas extremistas o de espíritu pequeñoburgués; voces que, en su exigencia de soluciones inmediatas, terminan anteponiendo su interés particular por encima del interés supremo de la nación y del pueblo.Sin embargo, al analizar este escenario, emerge una preocupación aún más profunda: la evidente carencia de una fuerza de izquierda auténtica, real y organizada que luche, tanto dentro como fuera de Morena, por rectificar el rumbo de las cosas.Este vacío ideológico y estructural se ha convertido en el caldo de cultivo perfecto para el arribismo. Estamos siendo testigos de cómo todo tipo de oportunistas y "chambistas" se hacen del poder escudándose bajo la etiqueta de la "izquierda"; pero con sus acciones, terminan vulgarizando esta expresión histórica, despojándola por completo de su carácter de clase y de su verdadera vocación de justicia social.

La encrucijada es clara y no admite simulaciones. Si Morena no toma las decisiones adecuadas y selecciona a sus candidatos bajo el escrutinio riguroso de los principios fundacionales de la Cuarta Transformación, el camino hacia el desgaste y la fractura de la base social será inevitable. Oaxaca nos lanza una advertencia que debe ser escuchada. Es tiempo de que la militancia y la ciudadanía despierten. 

Quienes verdaderamente deseamos seguir construyendo el segundo piso de este proceso transformador debemos entender que el futuro no se espera, se organiza. La defensa del proyecto comienza por no permitir que la política se convierta en un botín de ladrones de cuello blanco.

Pa'lante siempre

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