VISIÓN POLÍTICA
Los nuevos ricos y la ruta del dinero
Por: Fernando Cruz López
En Oaxaca hay fortunas que crecieron más rápido que la maleza en temporada de lluvias. Personajes que durante años se presentaron como luchadores sociales, que vivían de presionar gobiernos, organizar bloqueos y negociar la suspensión de protestas, hoy disfrutan de una riqueza que sencillamente no pueden explicar.
Llegaron al poder prometiendo no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Sin embargo, algunos terminaron traicionando hasta su propia historia: pasaron del discurso de la austeridad a las residencias, los terrenos, los vehículos de lujo, las empresas y las cuentas millonarias.
Y aquí surge una pregunta inevitable: ¿de dónde salió tanto dinero?
En Oaxaca todo mundo se conoce. Se sabe quién tenía y quién no tenía; quién vivía modestamente y quién, después de ingresar al gobierno, experimentó una transformación económica verdaderamente sorprendente.
También existen señalamientos sobre determinados fiscalistas que habrían ingresado a la función pública para diseñar mecanismos destinados a ocultar recursos, justificar ingresos y construir complejas redes de empresas, prestanombres y operaciones fiscales.
No afirmamos culpabilidades anticipadas, pero sí exigimos investigaciones serias. Si todo es legal, que lo demuestren. Quien vive del presupuesto público está obligado a transparentar su patrimonio y explicar cualquier enriquecimiento que no corresponda con sus ingresos.
El Servicio de Administración Tributaria y la Unidad de Inteligencia Financiera deberían seguir la ruta del dinero: revisar declaraciones fiscales y patrimoniales, transferencias, adquisición de propiedades, contratos gubernamentales, empresas relacionadas y operaciones realizadas por familiares o personas cercanas.
Porque el dinero deja huellas. Puede cambiar de cuenta, convertirse en terrenos, esconderse detrás de facturas o colocarse a nombre de terceros, pero siempre deja rastros.
El pueblo de Oaxaca merece saber cómo algunos supuestos defensores de los pobres se convirtieron, desde el gobierno, en los nuevos ricos del estado.
Que el SAT y la UIF investiguen. Seguramente encontrarán cosas muy interesantes. Y quizá entonces descubramos que detrás de algunos discursos de honestidad solamente se escondía una sofisticada maquinaria para enriquecerse con el dinero del pueblo… Sígame en X como @Visionpolitica7