En momentos de emergencia es cuando realmente conocemos el valor de nuestras instituciones. Mientras muchos observan los desastres naturales desde sus lujosas oficinas, hay hombres y mujeres que se internan en las zonas de mayor riesgo para ayudar a quienes lo han perdido todo. Es precisamente lo que hoy está haciendo el glorioso Ejército Mexicano en las regiones afectadas por la tormenta tropical Boris en Oaxaca.
La Secretaría de la Defensa Nacional activó oportunamente el Plan DN-III-E, uno de los instrumentos de auxilio más reconocidos y respetados del país. Gracias a este operativo, cientos de elementos militares se encuentran desplegados en la Costa oaxaqueña y en otras zonas afectadas, realizando labores de limpieza, retiro de árboles caídos, liberación de caminos, apoyo a familias damnificadas, distribución de ayuda humanitaria y evaluación de daños.
Cuando la naturaleza golpea con fuerza, ahí aparecen los soldados mexicanos. No preguntan colores partidistas, ideologías ni condiciones sociales. Simplemente cumplen con su deber de servir a México y proteger a su gente.
Muchas veces hablamos del Ejército únicamente en temas de seguridad, pero pocas veces reconocemos su enorme labor humanitaria. Cada temporada de lluvias, huracanes, incendios o terremotos, son miles los soldados que abandonan la comodidad de sus hogares para acudir al llamado de la nación.
Hoy Oaxaca debe sentirse agradecida. Las imágenes de militares trabajando bajo la lluvia, ayudando a adultos mayores, cargando víveres y restableciendo las condiciones de vida en comunidades afectadas, son una muestra del compromiso que mantienen con el pueblo mexicano.
Desde este espacio enviamos un reconocimiento a cada elemento de la Secretaría de la Defensa Nacional que hoy sirve en territorio oaxaqueño. Su trabajo silencioso, disciplinado y solidario merece nuestro respeto, reconocimiento y gratitud… Sigame en X como @Visikonpolitica7