Visión Política
¡Que desperdicio!
Por: Fernando Cruz López
En México hay algo que cada día resulta más difícil de entender. Mientras miles de familias mexicanas luchan diariamente por llevar un plato de comida a su mesa, el gobierno federal insiste en enviar toneladas de alimentos a Cuba. Y no se trata de un rumor ni de una interpretación política: incluso el propio expresidente Andrés Manuel López Obrador ha salido públicamente a pedir que se continúe apoyando al pueblo cubano.
Que quede claro: nadie tiene nada contra el pueblo de Cuba. Al contrario. Es un pueblo digno que ha sufrido durante décadas enormes carencias. Pero el problema no es la solidaridad. El problema es la incongruencia.
Porque mientras se mandan barcos cargados de alimentos a la isla, en México hay regiones donde la pobreza sigue siendo brutal.
Basta voltear a ver las montañas de Guerrero.
Las comunidades indígenas de Oaxaca.
Las zonas marginadas de Chiapas.
Las regiones olvidadas de Michoacán.
Ahí hay mexicanos que muchas veces comen una sola vez al día.
Ahí hay niños que llegan a la escuela sin desayunar.
Ahí hay familias que dependen de lo poco que produce la tierra o de lo que logran conseguir en trabajos temporales.
Y lo más grave es que muchos de esos mexicanos viven en condiciones de abandono histórico. Pero hay otro asunto aún más delicado. Diversos testimonios y reportes señalan que parte de la ayuda que llega a Cuba termina siendo vendida a los propios cubanos, quienes deben pagar por alimentos que originalmente fueron enviados como ayuda humanitaria.
Es decir, ni siquiera existe la certeza de que esos alimentos realmente estén llegando gratis a quienes más lo necesitan. Entonces surge la pregunta inevitable: ¿Por qué el gobierno mexicano prefiere enviar alimentos al extranjero cuando dentro del país hay millones de personas que siguen viviendo en pobreza extrema?
Un gobierno que presume ser “del pueblo” debería comenzar por mirar primero a su propio pueblo. Porque la solidaridad internacional es un valor importante, sí. Pero la primera responsabilidad de cualquier gobierno es con su propia gente.
Y hoy, lamentablemente, hay millones de mexicanos que siguen esperando que esa prioridad algún día se vuelva realidad… Sígame en X como @Visionpolitica7