Visión Política
Pensiones millonarias.
Por Fernando Cruz López
Hay decisiones de gobierno que envían señales claras al país. Y la determinación de la presidenta de México de poner fin a las llamadas “pensiones doradas” es una de ellas.
Durante años, mientras millones de mexicanos se levantan temprano para trabajar duro y apenas logran reunir lo necesario para vivir, algunos exfuncionarios de organismos públicos recibían pensiones que alcanzaban hasta un millón de pesos mensuales. Sí, escuchó usted bien: cifras que resultan ofensivas para un país con tantas necesidades.
La reciente aprobación en el Senado de la reforma que elimina estos privilegios en organismos como Pemex, CFE y Luz y Fuerza del Centro, entre otros, representa un paso importante para cerrar una de las páginas más indignantes del gasto público en México.
Y es que no se trata de quitar derechos laborales legítimos. De lo que se trata es de terminar con excesos que durante décadas se justificaron bajo esquemas opacos y profundamente injustos.
De acuerdo con la revisión realizada por la Secretaría Anticorrupción, existen exfuncionarios de empresas públicas y organismos financieros del Estado que han venido cobrando pensiones millonarias durante años. Dinero público que sale del bolsillo de todos los mexicanos.
Mientras hospitales necesitan medicamentos, escuelas requieren mantenimiento y miles de comunidades siguen esperando obras básicas, resulta simplemente inaceptable que unos cuantos mantengan privilegios que rayan en el insulto social.
Por eso la decisión presidencial merece ser respaldada. Porque no puede haber gobierno austero si se mantienen pensiones de lujo financiadas por el erario.
México necesita instituciones fuertes, pero también justas y responsables con el dinero del pueblo.
Terminar con estas pensiones doradas no resolverá por sí solo todos los problemas del país, pero sí manda un mensaje poderoso:
los tiempos del abuso y del privilegio financiado por los ciudadanos deben quedar atrás…Sigame en X como @Visionpolitica7