Visión Política
Nefastos colaboradores
Por: Fernando Cruz López
Siempre se ha dicho que en política hay una regla básica que muchos gobernantes olvidan: Ya que el peor enemigo no siempre está el el partido de enfrente, no esta en los verdaderos amigos, pues esos ni problemas generan, muchas veces está sentado al lado.
En el gobierno de Oaxaca, el gobernador Salomón Jara Cruz ha depositado una confianza absoluta y ciega en un reducido grupo de colaboradores muy cercanos a el: Son su secretaria particular, su secretario técnico, su jefe de asesores y, particularmente, un consultor argentino que se asume como el gurú de la comunicación y supuesto estratega político.
Hay que destacar que el problema no es la nacionalidad ni el cargo. El problema es el filtro. Todo mundo sabe que en Palacio de Gobierno nada fluye sin la autorización de ese pequeño y nefasto círculo de poder, de tal manera que funcionarios, líderes sociales, actores políticos, incluso integrantes del propio gabinete, no pueden hablar directamente con el Ejecutivo si no pasan primero por ese muro de control.
Ellos son unos supuestos colaboradores que le suavizan la informacion, le ocultan la verdad, lo manipulan con informes falsos Y cuando la información se filtra, se edita, se suaviza o simplemente no pasa, el gobernador deja de escuchar la realidad, pues solo está gobernando dentro de una burbuja.
Vale la pena mencionar que cuando se gobierna sin escuchar al pueblo, llegan los golpes políticos. La pasada revocación de mandato fue una señal clara de desgaste, de inconformidad, de desconexión. Pero si el mandatario solo oye aplausos internos y reportes maquillados, jamás tendrá un diagnóstico real.
Ante esta situación, el riesgo es enorme: cuando un gobernante depende de un pequeño grupo que controla la agenda, los accesos y la narrativa, ese grupo acumula poder político y financiero. Y donde se concentra el poder sin contrapesos, suelen aparecer intereses personales, beneficios financieros y decisiones que no siempre son del ejecutivo pero las hacen parecer como tales.
La verdad es que Salomón Jara no necesita enemigos externos; necesita revisar a quienes dicen protegerlo, a quienes considera sus más cercanos.
Si quiere recuperar confianza ciudadana, el verdadero golpe de timón no está solo en el gabinete ampliado, sino en su círculo más íntimo. Debe romper el cerco, escuchar directamente, abrir las puertas y confrontar la verdad, aunque incomode… Sígame en X como @Visionpolitica7.