Expolición
No son las mismas llamas
Amado Sanmartín Hernández
Un gobierno que genera mas temores que certidumbre, más inseguridad que estabilidad, mas corrupción e impunidad que la transformación del Estado; es la narrativa con la que los izquierdistas axiomáticos gobiernan Oaxaca. Pero no solo a eso se debe que el Estado no pueda salir del subdesarrollo, por mas que ese discurso goebbeliano que se empecina en mantener un escenario siempre iluminando un pobre espectáculo que ya no despierta ningún interés. La gente ya no se detiene en las taquillas y pasa de largo ante esta obra tan repetida y engañosa con que el gobierno trata de que el mundo admire los resultados de la transformación progresista que ha hecho de Oaxaca, “como ningún gobierno anterior”. En muchas ocasiones se ha comentado en estos espacios que el régimen morenista no deja de mirarse al espejo de su egocentrismo, que no le permite ver la realidad; que no ha notado que está actuando bajo un cliché, que hace un pobre remedo de las practicas corruptas y antidemocráticas del ancien régime.“Cienes” de veces se ha dicho aquí que el combate a la corrupción, a la impunidad, a la inmunidad, al saqueo de las arcas… permanece in situ .No hay nada que asombre de ese régimen morenista, a menos que fuera un acontecimiento como el del 2006, pero mucho cuidado, porque no son los incendios forestales, sino otras llamas las que suben por la pradera.
Dice el gobernador que aquí no pasa nada, pero sin duda que no se atrevería a salir solo y caminar por alguna de las calles de la ciudad, así fuera por esas arterias que acaba de iluminar; y si Oaxaca ocupa el quinto lugar en seguridad, es porque la delincuencia organizada tampoco quiere dejar su escaño en el sitio que ocupa en el ranking nacional, a eso se debe esa engañosa permanencia de la que tanto presume el gobierno del Estado. Y qué dicen los morenistas en el poder de esas siete ejecuciones que se dieron en un solo día en distintas partes del Estado; de las cuatro personas muertas en San Juan Mazatlán y Santa María Zaniza, éste último lugar confrontado desde septiembre último con Santiago Amoltepec, gobernado ahora por un presidente municipal impuesto por el gobernador y el “pirómano social”, o sea el secretario de gobierno, quien también en Santiago Xanica puso de presidenta municipal a una mujer que repite en el cargo ante el repudio de la población. Ahí en Zaniza, padre e hijo fueron emboscados por los de Amoltepec. Por lo que respecta a San Juan Mazatlán, también esta semana que acaba, dos mujeres fueron ejecutadas por gente de Santo Domingo Petapa; y es el caso de cuatro comunidades de Mazatlan que han sido desplazadas por gente armada de Petapa. La gente que permanece en sus pueblos ya no tiene alimentos y no pueden salir a buscarlos porque están rodeados de gente armada y los desplazados que viven en los cerros tampoco pueden regresar. Pese a la crisis y la muerte que ronda Santa María Zaniza y San Juan Mazatlan, para el gobierno no hay motivos para preocuparse en casos que no estén relacionados con la reforma electoral y gozonas y guelaguetzas. Este gobierno siniestro asesino de niños -como los israelíes, refiriéndose a la acción no a los números-, no pudo evitar el affaire que se produjo por la muerte de dos gemelitas haitianas en una letrina de un albergue del DIF Oaxaca, pues se descubrieron otros casos de muerte y explotación de los pequeños bajo su custodia. Esta es la infancia y la niñez por la que tanto se preocupan y no duermen el gobernador y su esposa.
A ver si este domingo el tartufo secretario de gobierno, como el año pasado manda a sus antropoides a gasear a las mujeres que marcharán para celebrar el Día Internacional de la Mujer, aunque luego salga a decir que lo que les lanzaron fue polvo para extintores. No mentir es un axioma morenista que todavía no aprenden los pseudo izquierdistas que están en el poder; otro dogma lopezobradorista olvidado es no robar, aunque no venía al caso este comentario. Pero, en fin solo los escépticos atinaron en advertir que el régimen morenista que entró hace tres años no iba a cambiar el rumbo de Oaxaca y que si no lo mantenía igual podía ocurrir mucho desaliento en la población, que lleva tiempo aspirando que esta situación de crisis cambie con gente íntegra y comprometida que la saque del subdesarrollo ancestral. Cada que tiene oportunidad el gobernador dice que en estos tres años lleva construidas mas de 5 mil quinientas obras, pero que las va a triplicar en el resto de su sexenio ¡pa´su má!. Serían un total de 16,500 obras más, pero que ninguna de las cinco mil quinientas que lleva ha podido inaugurar. Al final de su sexenio serían más de 20 mil obras. ¿Cuántos sexenios se necesitan para inaugurar todas esas obras? Habrase visto tartufo tan grande. Pero en tanto la Auditoría Superior de la Federación ha descubierto que el gobierno de Oaxaca tiene un insignificante desvío de mas de 190 millones de pesos. Son de los hoyos financieros que van dejando los gobernantes emanados de MORENA, que dicho sea de paso, sus mas destacadas figuras están involucradas en la corrupción como el huachicol y la delincuencia organizada. Este agrietamiento del morenismo está siendo capitalizado por el conservadurismo medieval para llegar al poder.
So long.