Visión Política / La tragedia anunciada / Por: Fernando Cruz López.

Visión Política / La tragedia anunciada / Por: Fernando Cruz López.
Visión Política
La tragedia anunciada
Por: Fernando Cruz López.

Lo ocurrido en el tramo del Tren Interoceánico en Oaxaca no fue un accidente imprevisible. Fue una tragedia anunciada, documentada y advertida desde 2019, pues el propio gobierno de AMLO sabía —y lo dejó por escrito— que ese tramo presentaba pendientes pronunciadas, curvaturas peligrosas y condiciones técnicas complejas. Aun así, decidió avanzar con prisas, sin planeación suficiente y con una lógica política que hoy cobro 14 vidas humanas.

Los resultados de la auditoría Superior de la Federación son claros y demoledores: obras iniciadas sin estudios concluidos, contratos otorgados con premura, licitaciones sin condiciones para propuestas solventes y una ejecución marcada por improvisación. La ASF habló de “deficiente planeación”. Estortaducido al lenguaje ciudadano es negligencia.

El primer contrato fue rescindido, pero las irregularidades no se detuvieron. Vinieron más contratos, más observaciones, más inconsistencias, posibles daños al erario y una opacidad que raya en el desprecio por la ley. La información de las contrataciones ni siquiera está disponible en la Plataforma Nacional de Transparencia, a pesar de ser una obligación legal. Cuando el Estado esconde datos, algo huele mal.

Todo esto ocurrió bajo la narrativa triunfalista del Corredor Interoceánico, vendido como una obra sencilla y benéfica para las comunidades, cuando en realidad se trataba de un megaproyecto comercial diseñado para mover miles de toneladas de mercancías a velocidad premium. Se maquilló el discurso, se forzaron consultas indígenas y se aceleró una obra que no estaba lista.

La Secretaría de Marina, encargada de la ejecución y supervisión, reconoció el descarrilamiento. 14 personas murieron. Noventa y ocho resultaron heridas. Hoy no bastan los boletines ni las condolencias oficiales.

La pregunta es directa y necesaria: ¿quién decidió seguir adelante sabiendo los riesgos?, ¿quién firmó contratos mal planeados?, ¿quién supervisó —o no— una obra que ya había sido señalada por la ASF?

La verdad es que cuando el Estado prioriza la propaganda sobre la ingeniería, la prisa sobre la seguridad y el proyecto político sobre la vida humana, el resultado es este: muertos que pudieron evitarse. Y eso, en cualquier país serio, tiene responsables…Sigame en X como @Visionpolitica7

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